No hace mucho ya escribí una entrada sobre este tema: el estado del malestar, en el que contaba cómo la propia funcionaria de la Seguridad Social decía que merece más la pena darte de alta como empleada del hogar que como cuidadora de persona con discapacidad. Tienes mayor cobertura. Increíble.
Es por eso por lo que, cuando aparece en prensa la noticia de un hombre anciano que mata a su mujer/madre/hermana con discapacidad y después se suicida, lo entiendo. Lo entiendo cuando leo y veo que, por lo general, esa persona tiene una enfermedad terminal y sabe que su ser querido con discapacidad no será atendido como corresponde cuando él ya no esté. Lo entiendo. Entiendo la rabia, la pena, la frustración. Entiendo que la sociedad le ha fallado, y que si le fallaba estando en buenas condiciones de salud, la situación será insostenible en la enfermedad. Entiendo que no encuentre salida. No lo comparto, pero lo entiendo.
Mil millones menos para este año... que se va a traducir en un empeoramiento de la (en algunos caso ya bastante escasa) calidad de vida de las personas con discapacidad.

Estamos fallando. El Gobierno está fallando, pero la Sociedad también. Y la Sociedad, somos todos.
No sé cuál es el camino, ni sé si yo puedo hacer mucho, pero sé que lo poco que pueda hacer, siempre será mejor que no hacer nada.
Es alentador que se hayan formado plataformas como la de los afectados por la hipoteca: la gente se sensibiliza porque ve patente la posibilidad de verse afectado también, en las actuales circunstancias de paro creciente y precariedad en el empleo...
Pues de igual modo todos deberíamos ser conscientes de que, como dice Javier Tamarit, todos seremos discapacitados en algún momento de nuestra vida...
¿Y tú, no vas a hacer nada?
3 comentarios:
Ay, cuanta razón tienes, desgraciadamente. El estado del malestar en todos los sentidos. Decían que la "pavoneada" ley de la dependencia era la cuarta pata de la mesa del Estado de bienestar (educación, sanidad, pensiones se habían ya conseguido. En la actualidad, la mesa está coja por las cuatro patas y todo son más recortes y más. No sé cuando va a parar esto...
Gracias por tu comentario, Trimadre.
El problema es que esto no va a parar... a no ser que lo paremos entre todos. Una tarea titánica, porque aún hay quien piensa que la tarea de cuidar a un familiar dependiente entra dentro de tu obligación moral (¡faltaría más!) y que el problema es tuyo, y por qué te tienen que pagar por ello... y no es sólo una cuestión monetaria, es el que recorte es hasta de derechos fundamentales. Lo que esa gente no entiende es que la diversidad funcional no impide que tú puedas acceder a los mismos derechos que el resto. Y está pasando.
Hoy en la mani, no podía ni gritar se me saltaban las lágrimas y la voz se me cortaba de la impotencia que sentía. De ver un montón de personas luchando por sus derechos, pensando en mi hijo y en la injusticia tan grande... en la cantidad de familias que llevan luchando hace 30 y 40 años y que ahora de un plumazo nos quitan todo... :-( Y no nos engañemos, cuando haya dinero dirán que si hemos podido estar así no nos hace falta más, y se dedicarán a montar eventos maravillosos, copas y carreras varias y las personas en situación de dependencia seguiremos siendo ciudadanos de 2ª y 3ª categoría. Indignante Rocío!!! Y que aún haya tanta gente que se quede en casa lamentándose en lugar de salir a la calle a defender sus derechos y los de su familiar... no me entra en la cabeza arjjjj
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